"Transformer es un álbum divertido. Berlín no lo es". - Lou Reed.
Nota: Esta reviewtenía su tiempo archivada.
El odiado y tantas veces vilipendiado por la prensa Berlín, tan controvertido y oscuro, pero por varias razones también tan interesante. Di con este álbum hace unos años, y recuerdo que me llamo la atención porque nunca había escuchado algo tan genuinamente extraño y sombrío. Sin embargo, no fue hasta hace poco que decidí dedicarle unos cuantos párrafos a modo de review personal. Comenzaré por el principio con algo de historia, porque gracias al álbum "Transformer" de 1972, producto de una colaboración entre David Bowie y Mick Ronson y bajo el sello de la RCA Records, Lou Reed (1942-2013) ya por esas fechas un exmiembro de la legendaria Velvet Underground, había cosechado un enorme éxito. Los sencillos que lo catapultaron a la fama tales como "Walk on the Wild Side", "Perfect Day", y "Satellite of Love", sonaban en muchas de las radios de Estados Unidos y en especial en su amada y decadente New York de procedencia.
A pesar de que cuando se publicó la RCA Records no recaudo tanto como esperaba, la discográfica de todas formas considero a Transformer un éxito comercial. Este álbum, hoy con más de 50 años encima, es tenido como un clásico del Glam Rock, y la RCA
no tardo en exigirle a Lou Reed que compusiera otro trabajo similar. La
presión por contrato era muy grande, pero él se mostraba escéptico de
la fama que estaba ganando. Las razones son varias, algunas de carácter
autodestructivo y otras tal vez más sencillas; él tenía en mente
distintos proyectos alejados de la imagen “alegre” que el Glam Rock le
daba. Alejado de lo comercial, su principal motivación era sobre
todo la literatura dramática. Entonces, comenzó a escribir una historia
trágica que giraba sobre el concepto de la alienación mutua en una
pareja disfuncional, tomando como referencia metafórica a la ciudad de Berlín, pero sobre todo el muro que dividía a la capital por esos años.
Tras pasar por varias dificultades creativas y personales, finalmente Berlín fue lanzado en julio de 1973, solo ocho meses después de Transformer. Eran altas las expectativas, así como también era lógico que tanto el público como la discográfica esperasen algo parecido o mejor, pero el resultado fue todo lo contrario. Fue tan desastroso, que llamo la atención lo puestos que eran ambos álbumes entre sí. Con Berlín sería la primera vez que Lou Reed atentaba contra su carrera en busca de un camino más personal, uno bastante más oscuro, por cierto. La segunda vez fue con el polémico y para la gran mayoría desastroso "Metal Machine Music" de 1975, que evita la melodía y el ritmo en pos de una retroalimentación modulada y los efectos de guitarra de música Noise con mezclas neoclásicas, pero esa es otra historia...
La inspiración para Berlín fue variada, pasando por autores como Allan Poe, pero sobre todo las tragedias del dramaturgo William Shakespeare. Y no se suele contar a Delmore Schwartz entre sus influencias, el escritor y poeta que Reed tanto admiro y que fue su mentor en la Universidad de Siracusa, pero en algunas canciones se nota su marca “sencilla”. Los géneros en los que oscila son variados, pero en esencia es un álbum conceptual de rock progresivo y opera rock. Para su composición, Lou Reed reunió canciones de su primer álbum, material no utilizado con la Velvet Underground y contó con la participación de músicos como el pianista Allan Macmillan, al bajista Jack Bruce, al teclista Steve Winwood, el percusionista Aynsley Dunbar y a guitarristas como Steve Hunter y Dick Wagner. El productor a cargo fue el canadiense Bob Ezrin, una pieza fundamental en cuanto a ideas creativas, ya que fue el principal encargado del arreglo instrumental, llegando a tocar personalmente el piano y el mellotron en varias canciones.
En cuanto a la grabación, esta fue complicada tanto en presupuesto como en trabajo para los ingenieros de sonido. Una parte se compuso en Inglaterra, en el Morgan Studios de Londres y otra en los estudios de grabación de New York. A pesar de que el resultado final le gusto a Lou Reed y a Bob Ezrin, cuando el álbum se publicó la crítica de la época no tardo en mostrarse asqueada. Como si del propio muro se tratase, en su día la prensa demolió Berlín con todo tipo de críticas negativas. Algunos lo llegaron a catalogar como "el álbum de rock más deprimente del mundo", mientras que, en una review para la revista Rolling Stones que era bastante positiva con trabajos anteriores de Lou Reed, el crítico Stephen Davis lo describía de esta manera:
"Un
desastre que lleva al oyente a través de un submundo de esquizofrenia,
paranoia, degradación, violencia anfetamínica y suicidio".
Quizás suene un poco exagerado, pero en realidad es una descripción
bastante acertada y precisa. El álbum nos narra de forma extraña la decadente y
trágica historia de Caroline y Jim, una pareja disfuncional que padece
todo tipo de problemas; alienación mutua, abuso de drogas, depresión,
violencia doméstica y hasta prostitución por parte de ella. El desenlace
de esta historia culmina con el suicidio de Caroline al ver en lo que
se había convertido y al enterarse de que el servicio local le quito la tenencia de sus hijos por ser, y cito textualmente a la
canción The Kids; "una mala madre".
Es una historia urbana de alienación en la que sientes un constante
sube y baja de todo tipo de emociones; alegría, tristeza, melancolía,
ira, todo mezclado. Es difícil encontrar un punto medio, ya que cuando lo escuchas y
entiendes sus canciones, te genera una sensación extraña; tal vez te
gusta musicalmente, pero algunas de sus canciones pueden disgustar mucho, hasta resultar desagradables.
También se llega a sentir desesperante y en cierta forma enloquecedor. Es como si el autor proyectara un dolor y tormento personal. Para una época en la que todavía se respiraba la alegría hippie y también parte del colorido Glam Rock aún en auge, es natural que la crudeza y poesía oscura que predomina en Berlín fueran tan mal recibidas por el público. Y tampoco hay que olvidar que el Rock Progresivo estaba en plena forma, sobre todo con Pink Floyd, que el 1 de marzo de 1973 publicarían lo que para muchos es su obra maestra; "The Dark Side of The Moon". Así que sí, hubo varias razones por las cuales Berlín no gusto a la crítica y quedo opacado por otros álbumes y géneros. Y hablamos de los años 70, imagina lo raro que resulto este álbum como para que cayera tan mal...
Sabiendo esto, se puede entender mejor las críticas que le hicieron en su día, sobre todo si se tiene en cuenta el sonido optimista del famoso Transformer. Algunas de sus canciones se llegan a sentir bailables y con claras influencias del rock clásico de los años 50. Y sí, eran más bien historias “alegres” y románticas bastante sarcásticas sobre la vida urbana en torno a la ciudad de New York, pero nada deprimente y trágico como Berlín. El cambio repentino de Lou Reed resulto impactante, sobre todo cuando se escuchan sus primeras presentaciones en vivo como solista. Un buen ejemplo de esto es la vez que toco junto a la banda The Tots en 1972, donde a pesar de todo se lo escuchaba alegre y humilde. La que fue su primera esposa, Bettye Kronstad, lo llego a describir como un joven dulce que se volviómonstruoso por los excesos y la fama.
De hecho, cuando BettyeKronstad escucho Berlín de principio a fin, quedo totalmente horrorizada y al poco tiempo se divorció
de un Lou Reed cada vez más autodestructivo e inestable. Además de
todo tipo de adicciones y excesos como alcohol, metanfetaminas y/o LSD, él seguía teniendo problemas financieros a pesar del éxito que supuso Transformer, y grandes presiones por parte de la compañía discográfica RCA Records. Y a todo esto se le iban sumando los fantasmas de una adolescencia
atormentada por diversos conflictos personales. Se comenta que en algún
momento de la década de los años 60, los padres de Reed influenciados por psicólogos de la época lo sometieron a una fuerte terapia de electroshock en el hospital mental "Creedmoor Psychiatric Center" en Queens Village, New York.
Hay varias razones por las cuales sucedió esto. En la escuela secundaria, Reed era conocido por su inestabilidad emocional, caracterizada por la ansiedad, la depresión y la hipersensibilidad ante situaciones sociales aparentemente simples. Dado que estos dos factores eran socialmente inaceptables en aquel entonces, los padres tomaron la desafortunada decisión de seguir consejos insensatos sobre terapia de conversión y electroshock. Reed inmortalizo esta experiencia en la canción "Kill Your Sons" del álbum Sally Can't Dance de 1974, en ella narra su dolorosa vida diaria y las consecuencias de estos brutales métodos terapéuticos con electroshock.
"Todos tus psiquiatras mediocres te están dando electroshock / ellos dicen que así podrás vivir en casa, con mamá, con papá / en lugar de en un manicomio / pero cada vez que intentas leer un libro es imposible pasar de la página 17 /porque inmediatamente olvidas dónde estabas, así que no puedes ni siquiera leer / no sabes que ellos estarán dispuestos a matar a tus hijos / no sabes que matarán a tus hijos"
Nota importante: En el año 2015, la hermana de Lou Reed dedico un artículo para la revista Medium en la que aclara varias cuestiones en torno a la infancia del compositor, así como también habla de la difícil relación que él tenía con sus padres y la escasa e ineficiente ayuda psicológica que había en esos años. Recomiendo leer la reflexión de Merrill Reed Weiner porque es muy interesante: Una familia en peligro.
Estas experiencias traumatizantes, sumado a las adicciones, malas decisiones personales, un carácter difícil y una visión urbana bastante oscura y pesimista de la vida, dieron como resultado a una de las etapas más controvertidas y difíciles de Lou Reed. Se consolidó como alguien egocéntrico, de pocas palabras y de comportamientos erráticos. Era un mito urbano difícil de tratar y tenía a gran parte de la prensa y periodistas en su contra. Parte de este carácter excéntrico y complicado también lo heredo de otras personas como el artista Andy Warhol, aquel que como mánager apadrinó a la míticaVelvet Underground hasta 1968. A pesar de todo, Reed siguió con su carrera, y en año 1973 la compañía discográfica RCA Records lo promocionaba como el "Fantasma del Rock", porque en sus conciertos se presentaba vestido de negro con su clásica chaqueta de cuero y con maquillaje blanco y negro cubriendo su rostro.
Lou Reed el"Frankenstein de Warhol" de gira por Ámsterdam en 1973.
Algunos críticos también se referían a él como "Aquel panda con depresión", por el maquillaje y su evidente bajo estado emocional. Las personas que asistían a sus conciertos solían comentar que su apariencia y personalidad en los escenarios era rara, luciendo una estética pálida e impactante. Curiosamente, todo esto nos puede recordar un poco a Robert Smith de The Cure o incluso al personaje de Eric Draven en "El Cuervo" interpretado por el difunto Brandon Lee, salvando las distancias, pero mucho antes de que siquiera existiese el género Post-Punk y lo que hoy se denomina como el estilo “Gótico”. Sea como sea, de esta lúgubre etapa de Lou Reed nacería el clásico de culto Berlín, una clásica Ópera Rock donde el oyente es testigo de como lentamente la pareja de Jim y Caroline se va deteriorando. A pesar de que pueda sentirse errático, es un álbum conceptual porque todo gira en torno a la historia de la pareja, incluyendo la portada, las ilustraciones y las letras añadidas a estas. Además, si bien las canciones llegan a sentirse extrañas por como varían en cuanto a género y tonos, todas siguen un orden secuencial en cuanto a como se va contando la historia.
Si tuviese que resumir Berlín en pocas palabras, sería que es una buena
representación ficticia y posmoderna de la condición humana en su más bajo
y deplorable estado de alienación. Una aterradora muestra de que el
amor y el odio pueden convivir en una pareja disfuncional, aunque tarde o
temprano los sentimientos más negativos terminen ganando terreno y
desembocando en una tragedia inevitable e irreversible. Y debo admitir
que la primera vez que lo escuche me costó bastante terminarlo, sobre
todo porque, a pesar de gustarme las tragedias, nunca fui muy aficionado
del tipo de historias que cuenta. Si hablamos de rock progresivo,
prefiero otros álbumes como por ejemplo el "Animals" de Pink Floyd o el fantástico "In the Court of the Crimson King"
de King Crimson. No obstante, Berlín me llamo la atención por su
crudeza y porque en partes se siente como un álbum personal. Ahondemos
un poco en cada una de sus diez canciones para entender un poco mejor
porque este álbum fue y sigue siendo tan controvertido y oscuro.
El oscuro submundo de Caroline y Jim
Berlín abre de forma homonimia y espeluznante con la voz distorsionada de un anfitrión diciendo "¡Uno, dos, tres, otra!" en alemán (Eins, zwei, drei, zugabe!) y en breve se escucha como le cantan un feliz cumpleaños a Caroline al son de aplausos. El efecto de distorsión en la voz da la sensación de un aterrador flashback, casi como si de una vieja cinta de audio se tratase. Lentamente, todo se va fundiendo mientras se escuchan sonidos urbanos de ciudad en alusión al paso del tiempo en la vida de ambos protagonistas. El piano de Allan Macmillan, con su lento y melancólico sonido, gana protagonismo total en la canción y acompaña la suave y romántica voz de Lou Reed que desde la perspectiva de Jim narra como la pareja vivió mejores momentos. Comienza describiendo una escena de la pareja disfrutando de una noche romántica en un café junto al Muro de Berlín. Aquí Lou hace referencia al infame Muro de Berlín que separaba a Berlín Oriental controlada por los soviéticos y los aliados occidentales controlaban Berlín Occidental desde 1961 hasta 1989. El sonido del piano parece dentro de la escena, pero oscila entre alegre y sombrío, sobre todo al final cuando Jim menciona “Oh honey, was a paraise…” con cierto tono triste, como dando por hecho de que su relación con Caroline es parte del pasado, y que esa época de felicidad ya no volverá. Esta combinación sombría me encanta y en partes siempre me recordó un poquito a algunas canciones de la saga de videojuegos Silent Hill, como por ejemplo "Elle Theme".
"In Berlin, by the wall You were five foot ten inches tall It was very nice Candlelight and Dubonnet on ice
We were in a small cafe You could hear the guitars play It was very nice Oh honey, it was paradise"
-
"En Berlín, junto al muro Mediste cinco pies y diez pulgadas de alto Fue muy agradable Luz de las velas y Dubonnet en hielo
Estábamos en un pequeño café Podías oír tocar las guitarras Fue muy agradable ¡Oh, cariño! Fue el paraíso..."
Nota: Siempre se tuvo la sospecha de que Lou Reed escribió esta canción inspirado en la cantante y modelo alemana Nico, sobre todo porque ambos tuvieron un pequeño romance. Cuando menciona "mediste cinco pies y diez pulgadas de largo" se refiere a la altura de Caroline, pero casualmente es la misma altura que tuvo Nico; aproximadamente 1.78 m a 1.90 m según biografías de moda.
La continuación directa es "Lady Day", mi segunda canción favorita por el gran protagonismo del piano que combinado con el mellotron le dan a la pieza ese toque tan dramático. Aquí Jim nos describe la costumbre que tiene Caroline en los bares que solían visitar. Musicalmente, su comienzo se siente optimista, pero en el fondo toda la orquesta va escalando lentamente para lograr un ambiente completamente dramático y tenso. El primer verso dice "Cuando siguió caminando por la calle, era como una niña mirando sus pies, pero cuando pasó por el bar y oyó la música tuvo que entrar y cantar. Tenía que ser así..." ya sea por miedo u otras razones, Caroline mantiene un comportamiento sumiso cuál niña pequeña y tímida cuando camina por las calles junto a su pareja Jim. Pero esto cambia cuando ella escucha la música de algún bar, ya que no puede evitar entrar para cantar y bailar, y al hacerlo, se siente liberada de su diaria coerción. Mientras se luce, ella se roba toda la atención de tanto los hombres como las mujeres del bar, y esto no le gusta nada a Jim, una persona celosa y posesiva.
Ilustración original para "Lady Day". Detrás se ve el reflejo de Jim, observando a Caroline.
Cuando el coro menciona por primera vez "And i Say; no, no, no... Oh, Lady Day", toda la tensión que los instrumentos iban acumulando se rompe por completo para deja lugar al sonido dramático del piano. Junto al sonido de este piano-bar oscuro, Jim recita con tono rencoroso los celos que siente al ver a su amada Caroline feliz con otros y no con él. Describe la escena con impotencia, y expresa "Oh, no, no, no..." con rabia al sentir como pierde el control que normalmente tiene sobre ella. También se refiere a su amada como "Lady Day!", que es una forma suave de decirle a una mujer que disfruta provocando con su belleza y/o talento. En el segundo y último verso Jim dice que cuando los aplausos del bar cesan, Caroline regresa a ese hotel que llama hogar, pero lo describe con tono despectivo; "Tenía paredes verdosas, un baño en el pasillo" como dando a entender de que, luego de ese acto de liberación, ella vuelve a su pobre vida cotidiana repleta de alienación y conflictos personales. Con solo dos simples versos y una exquisita participación de la orquesta y el piano, lacanción te deja en claro que algo no va bien en esta pareja y que esta historia se complicara en breve por motivos obvios...
"After the applause had died down
Después de que los aplausos se apagaron
And over people drifted away Y la gente se alejó
She climbed down the bar Ella bajó del bar
And went out the door
Y salió por la puerta
To the hotel Hacia el hotel That she called home
Que ella llamaba hogar
It had greenish walls
Tenía paredes verdosas A bathroom in the hall...
Un baño en el pasillo..."
La desalentadora “Men of Good Fortune” es la tercera canción del álbum y por varias razones mi favorita. Empieza con el tranquilo y triste sonido del piano y de fondo le acompaña Steve Hunter, dando unas melancólicas pinceladas con la guitarra eléctrica. También escuchamos una fuerte presencia de Jack Bruce, que con su bajo dibuja de manera preciosa. Y no darle una mención de honor a Aynsley Thomas Dunbar sería un pecado, ya que es una maravilla lo que hace con la batería y la percusión. Con descripciones melancólicas, la canción remarca el paralelismo entre las clases sociales de la época. Comienza señalando cómo los hombres de buena fortuna a menudo causan la caída de imperios, mientras que los hombres de comienzos pobres a menudo no pueden hacer nada en absoluto. También hace referencia a como a veces los hombres de buena fortuna son infelices con lo que tienen, mientras que a menudo los pobres se esfuerzan y valoran más lo que consiguen. Cuando menciona "El hijo rico espera a que su padre muera, los pobres beben y lloran" se hace una comparación de clase; por un lado, algunos hijos ricos esperan a que su padre muera para heredar su fortuna cuanto antes, mientras que por otro los pobres lloran y recurren al alcohol para olvidar su condición de pobreza y sufrimiento. Aunque opuestos, ambos comportamientos son igualmente tristes. Varias veces se menciona "A mí no me importa nada" luego de ciertos versos, tal vez se refiere a la indiferencia por parte de la sociedad a este tipo de cuestiones. La canción concluye con una reflexión sobre los deseos y las aspiraciones de los hombres pobres, que están dispuestos a morir por lo que los ricos poseen, mientras que los ricos a menudo desean la muerte. Esta última observación resalta la ironía y la tragedia de la condición humana, donde la búsqueda de la felicidad y la satisfacción a menudo resulta en desilusión y desesperanza. Por su ambiente melancólico y por el gran protagonismo de la batería, bajo y piano (en especial en los últimos dos minutos), es una canción que me encanta.
"Men of good fortune, often cause empires to fall Los hombres de buena fortuna, a menudo hacen que los imperios caigan
While men of poor beginnings, often can't do anything at all Mientras que los hombres de comienzos pobres, a menudo no pueden hacer nada en absoluto"
-
"The rich son waits for his father to die
El hijo rico espera a que su padre muera
The poor just drink and cry... Los pobres beben y lloran..."
Nota: Lou Reed compuso "Men of good Fortune" cuando todavía formaba parte de la Velvet
Underground (hay incluso registros que datan de mediados de los 60),
pero decidió reutilizarla para Berlín, cambiando el sonido y haciendo más profunda su letra.
De manera anticlimática, el álbum continúa con “Caroline Says I” en la que predomina un ambiente falsamente alegre gracias a la gran participación de la orquesta y guitarras acústicas. Es con diferencia la canción más Glam Rock de todo el álbum y el coro femenino que repite el estribillo “Queen!” siempre me recordó un poco a ABBA. La letra es interpretada por Jim y con impotencia nos canta como suele ser maltratado psicológicamente por Caroline. Primero menciona “Caroline dice que soy solo un juguete; ella busca un hombre, no solo un niño” y más adelante “Caroline dice que los momentos y el tiempo no pueden ser solo míos” aludiendo a que la controla de forma sistemática. El ambiente optimista y con toques románticos que gobierna la canción es engañoso, porque junto a la letra y el tono sarcástico que emplea Lou Reed al cantarla, uno puede darse cuenta de que todo resuena como una especie de patología; Jim expresa con dolor que a pesar de que Caroline no puede evitar ser cruel con él y maltratarlo, igual la ama y la considera “su reina germánica”. Es decir, que la tiene idealizada en un círculo vicioso de maltrato físico y emocional mutuo. La canción tiene un ritmo emocional errático por los diferentes tonos que emplea Reed al cantarla. Por ejemplo, cuando menciona "Oh, Caroline dice..." lo hace con un tono de lástima falsa, casi de burla, como si Jim no se tomara en serio lo que dice Caroline. Sin embargo, más adelante se escucha su frustración cuando dice "Pero al principio pensé que podía soportarlo todo" y también “Ella dice que no soy un hombre, por lo que irá a buscarla afuera como pueda…” refiriéndose a su incapacidad para satisfacerla sexualmente y/o porque él no es capaz de proveer suficiente dinero para ella.
"Caroline says that I'm just a toy
Caroline dice que soy solo un juguete
She wants a man, not just a boy Ella quiere un hombre, no solo un chico
The things she does, the things she says Las cosas que hace, las cosas que dice
People shouldn't treat others that way
La gente no debería tratar a otros de esa manera But at first I thought I could take it all Pero al principio pensé que podía soportarlo todo" - "She treats me like I am a fool
Ella me trata como si fuera un tonto But to me she's still a German Queen Pero para mí sigue siendo una Reina Germánica Ooh, she's my Queen... Oh, ella es mi Reina..."
Nota: Esta es otra canción que Lou Reed posiblemente escribió pensando/inspirado en la modelo alemana Nico, sobre todo porque menciona "ella siempre será mi reina germánica...". Esto no seria de extrañar, porque Reed solía crear personajes ficticios basados en personas reales que conocía.
La siguiente canción es "How Do You Think It Feels?" otra de mis favoritas por la participación de las trompetas, y el gran protagonismo del piano y el bajo. También se le suman dos solos de Steve Hunter que cortan la tensión entre los versos y le dan a la canción un toque Heavy Metal. Hay varias formas de interpretar la letra, pero creo que aquí es Caroline quien le habla a Jim. Durante una fuerte discusión, ella le reprocha lo decadente y miserable que es su vida. En la canción hay dos intervenciones que Lou Reed realiza entre
versos mencionando "Come here, baby..." y "Come down here, mama” con esto se refiere a lo que solía escuchar Caroline en las oscuras
calles en las que ejercía la prostitución. Luego menciona la profunda
soledad que ella siente incluso estando acompañada “¿Cómo crees que se siente
cuando estás acelerada y en soledad?”. Con “acelerada” se refiere bajo los efectos del LSD y/o anfetaminas, pero no lo suficiente como para dejar de sentir la dura depresión en la que estaba sumergida. También puede referirse al miedo que le genera estar sola y bajo los efectos alucinógenos del "Speed" tales como agitación extrema, ansiedad, delirio o paranoia. Según testimonios, el terror que generan las alucinaciones por este tipo de drogas es horrible. Ella también menciona "Si tan solo tuviera un cambio, si tan solo, tan solo, solo" un rasgo de la depresión y el aislamiento al sentir que necesitas un cambio, pero solo puedes pensar en "si tan solo" una y otra vez a la par de ver todo muy lejano e improbable. Tal vez la parte más dura de la canción es cuando al final ella le pregunta; "¿Y cuándo crees que todo esto se detendrá?” porque en el tono se siente el hastío mezclado también de un anhelo por desear escapar de ese círculo vicioso de autodestrucción y tormento diario. Sin embargo, Caroline cae en el abismo de la dependencia de las anfetaminas y la depresión e incertidumbre que vive diariamente, y siente que es demasiado tarde para un cambio. Resulta llamativo que en cuanto a música la canción no suena deprimente, pero su letra es devastadora...
"How do you think it feels ¿Cómo crees que se siente When you've been up for five days Cuando has estado despierto por cinco días Hunting around always Siempre buscando 'Cause you're afraid of sleeping Porque tienes miedo de dormir?"
- "How do you think it feels"
¿Cómo crees que se siente?
When all you can say is: If only Cuando todo lo que puedes decir es: Si tan solo
If only I had a little Si tan solo tuviera un poco If only I had some change
Si tan solo tuviera algún cambio
If only, if only, only Si tan solo, si tan solo, solo
How do you think it feels ¿Cómo crees que se siente?"
And when do you think it stops? ¿Y cuándo crees que se detiene?"
-
"How do you think it feels ¿Cómo crees que se siente To feel like a wolf and foxy Sentirse como un lobo y zorro? How do you think it feels ¿Cómo crees que se siente To always make love by proxy? Hacer siempre el amor por la fuerza?"
La pieza que pone fin a la mitad del álbum es "Oh Jim!" y de aquí en adelante todo se irá tornando todavía más oscuro y deprimente. Comienza con un sonido de batería intenso y seco que es acompañado de un bajo distorsionado. El efecto que generan es extraño e inquietante, como si de un espiral descendiente se tratase, como si algo malo se aproximara o fuese a ocurrir. Y vaya que si sucede. Acompañado de trompetas que resuenan en distintas partes de la canción para realzar el drama, Jim comienza expresando como es mal influenciado por sus mediocres amigos que le suelen ofrecer unas extrañas píldoras para tratar "todos sus males", básicamente sus ataques de ira y brotes psicóticos, aunque en realidad solo lo estaban drogando. El tono que emplea Lou Reed es amargado al expresar “Cuando estás lleno de odio, tus mediocres amigos te piden un autógrafo” ya que alude con tristeza a que Jim en realidad no tiene amigos y que ellos disfrutan viéndolo en sus peores momentos. También hace mención de su indiferencia al futuro; “Pero no me importa donde este, porque cariño, soy como un gato callejero” utiliza el gato como metáfora, porque por lo general son callejeros y tienden a deambular por la vida. Luego del primer coro, que es bastante fuerte en cuanto a letra, se menciona un "Do, do, do, do, do, do" con cierto sarcasmo, y la tensión dramática de la música baja un poco, ya que esta expresión es como una forma de llamar a la calma para apaciguar sus ataques de ira. Es como cuando se dice; inhala y cuenta hasta diez para tranquilizarte y no perder el control.
Ilustración original para "Oh Jim" en la que se ve a Jim mirando un cuadro de Caroline en soledad...
La primera parte de la canción va finalizando con una clara insinuación de violencia doméstica por parte de Jim. Se menciona el mismo primer coro; "When you're filled up to here with hate, Don't you know you gotta get it straight? Beat her black and blue and get it straight" (Cuando estás lleno de odio hasta el cuello, ¿no sabes que tienes que arreglarlo? Dale una paliza y arréglalo.). Sin embargo, y para no dejar dudas sobre ello, esta vez la canción se detiene brevemente, las trompetas suenan fuerte y Lou Reed suelta un sarcástico "Uh huh" afirmativo. El guitarrista Steve Hunter pone fin a esta primera parte con un solo frenético que evoca una confusión, perdida total del control emocional y locura. Todos los instrumentos se van apagando para dejar lugar a Lou Reed con su guitarra acústica. De aquí en adelante, será Caroline quien le responda a Jim diciendo cosas como “Oh Jim ¿Cómo puedes tratarme así? ¡Dijiste que nos amabas!” en referencia al maltrato que Jim le ejercía a ella y a sus hijos. Lo último que se repite de forma lúgubre es “Cuando estás lleno de odio…” que es básicamente todo lo malo que puede hacer alguien cuando se encuentra bajo la influencia de la ira y el odio. Esta es una de las canciones más duras del álbum y no solo por su letra, sino también por el ambiente de tensión e inestabilidad que predominan en ella.
"When you're lookin' through the eyes of hate"
Cuando estás viendo a través de los ojos del odio
All your two-bit friends they're ask you for your autograph
Todos tus mediocres amigos te piden tu autógrafo"
-
"But I don't care just where it's at
Pero no me importa dónde esté
'Cause honey I'm just like an alley cat
Porque cariño, soy como un gato callejero"
La pieza que nos va introduciendo al último tramo de esta historia es "Caroline Says II", una breve y triste descripción de Caroline. Es la segunda parte de "Caroline Says I" solo que por buenas razones mucho más tranquila. Esta pieza melancólica es mayormente acústica, pero le acompaña un piano con un sonido triste junto con violines de fondo. También se agregaron unos ajustes electrónicos de la época que le dan un toque "Ambient". Es otra de las canciones más duras y deprimentes porque se menciona los maltratos físicos que sufre Caroline por parte de Jim. Ella menciona "¿Por qué me golpeaste? No fue nada divertido..." y luego "Puedes pegarme todo lo que quieras, pero ya no te amo" dos partes más duras. También se hace referencia a uno de sus primeros intentos de suicidio; "Ella puso su puño a través del cristal de la ventana, fue una sensación muy divertida". En el verso que continúa se menciona "Sus amigos la llaman Alaska" en referencia a como solía ser ella; cruel y fría. Hacia el final, la letra cambia un poco y se puede escuchar tres veces "It's so cold in Alaska" con un tono de dolor. Al repetir de forma suave "Hace tanto frío en Alaska" lo más probable es que Jim se refiera a la transición de Caroline de la vida a la muerte y o que reafirme con tristeza lo fría que solía ser ella con todos y especialmente con él.
"Caroline says
Carolina dice
As she gets up off the floor Mientras ella se levanta del suelo
Why is it that you beat me ¿Por qué me golpeaste?
It isn't any fun...
No es nada divertido..."
-
"Caroline says
Carolina dice
You can hit me all you want to
Puedes pegarme todo lo que quieras
But I don't love you anymore...
Pero ya no te amo..."
Y llegamos a “The Kids”, la que para muchos es la canción más difícil de escuchar de todo el álbum. Aquí Jim narra el destino de los dos hijos de la pareja. Primero menciona de forma resentida las malas costumbres de su difunta amada, y de como el servicio local le arrebato a sus hijos por ser “Una mala madre”. Lo perturbador viene en el minuto #5:10 de la canción, porque de golpe comienzan a escucharse los desgarradores llantos distorsionados de los dos niños de la pareja gritando la palabra "Mother!". Es impactante porque la melodía acústica que suena de fondo no se siente aterradora, sino melancólica y triste. El resultado de esta mezcla es absolutamente enloquecedor. Esta es otra canción engañosa, porque al principio puede parecer una carta de despedida por parte de Jim. No obstante, si prestas atención te darás cuenta enseguida de que en realidad es una especie de vaga e insensible justificación de su parte. Lo cual a estas alturas ya no es extrañar viniendo de un tipo violento como él. Afirma que su corazón está roto, de que es un hombre cansado, y de cómo no pudo evitar que les quitaran a sus hijos, pero que a fin de cuentas se alegra de que todo haya terminado de esa forma. En una parte de la canción se refiere a Caroline como "Por las cosas que hacía en la calle... en los callejones y bares. No, no había quien la venciera. Esa miserable y podrida zorra no podía rechazar a nadie" otra muestra de su tremenda insensibilidad y resentimiento, ya que el tenía gran parte de la culpa de que Caroline se comportara de esa forma. Jim la influenciaba a peor privándola de su libertad y maltratándola física y mentalmente. La canción es intento de su parte por convencerse de que en realidad él era una víctima más de todo ese entorno decadente y tóxico en el que vivía con su amada y sus hijos.
"They're taking her children away
Se están llevando a sus hijos
Because they said she was not a good mother
Porque dijeron que no era una buena madre
They're taking her children away Se están llevando a sus hijos
Because of the things that they heard she had done Por las cosas que oyeron que había hecho"
Nota: Para capturar el dolor y la desesperación, el productor Bob Ezrin utilizó los llantos reales de sus propios hijos (David y Josh). Según Ezrin, la historia es que llegó a casa y le dijo a su hijo David, de siete años, que estaba preparando una obra de teatro en el estudio y que necesitaba voces de niños asustados porque se iban a llevar a su madre. Los primeros intentos no sonaron lo suficientemente aterradores, pero en el tercero, sin que nadie se lo pidiera, su hijo de dos años se unió y empezó a gritar. Los dos niños gritaron tan fuerte que distorsionaron la grabación.
La canción "The Bed" es una de las últimas y es por mucho la más tétrica de todo el álbum. Una vez más, aquí es Jim el que reflexiona de forma extraña. Comienza hablando de la habitación donde dormían, pero es sobre todo la cama de la pareja la protagonista de la canción. La describe como aquel lugar donde vieron a sus hijos nacer, pero también donde aquella noche fatal Caroline se quitó la vida cortándose sus venas. Su trágico final se debe a varias razones que se fueron exponiendo a lo largo del álbum (alienación, depresión, abuso de drogas, violencia por parte de Jim), pero sobre todo porque el servicio local le arrebato la tenencia de sus hijos, como bien explica la canción "The Kids". Por extraño que parezca, el tono de Jim a lo largo de la canción The Bed es nostálgico, pero no triste. Lo aterrador y tétrico es la forma en la que se canta y describe la escena. Jim se encuentra claramente en trance, ya sea por el shock emocional de todo lo que estuvo sucediendo en su vida o porque se encontraba bajo la influencia de algún tipo de droga sumado a la depresión. Esto se podría confirmar cuando menciona "And I said, oh-oh, oh-oh, oh-oh... What a feeling" porque la voz de Lou Reed se escucha deprimente y sedada. Se aprecia un desapego verdaderamente misterioso en la forma en la que
Jim expresa algo tan terrible como encontrar a su amada sin vida. Es una escena delirante. Hacia el final de la canción, el coro femenino que al principio sonaba angelical y pacífico, se torna totalmente lúgubre y gótico. La canción es mayormente acústica, pero su melodía es muy melancólica. De fondo se escucha un suave sonido de sintetizador y órgano, mientras que la voz en tono calmado y nostálgico de Lou Reed deja un eco aterrador que se siente como una especie de cacofonía en algún lugar frío y solitario del hotel donde convivía la pareja.
"This is the place where we used to live A pit filled with love and blood And these are the boxes that she kept on the shelf Filled with her poetry and stuff This is the room where she took the razor And cut her wrists that odd and fateful night."
"Este es el lugar donde solíamos vivir. Un pozo lleno de amor y sangre.
Y estas son las cajas que guardaba en el estante,
Llenas de su poesía y demás.
Esta es la habitación donde tomó la navaja
Y se cortó las venas aquella extraña y fatídica noche."
Viniendo de una canción tan tenebrosa como "The Bed", uno podría pensar que el epílogo de Berlín sería todavía más oscuro. El álbum cierra con "Sad Song" y su comienzo es alegre y sinfónico, como si de un amanecer primaveral y floreado se tratase. Es como una sensación de tranquilidad luego de una gran tormenta y la razón de esta armonía es porque Jim se siente “libre”. Como bien se ha interpretado, la indiferencia de Lou hacia la muerte de Caroline no solo se muestra a través del tono perezoso de su voz, sino también de la música. No solo suena feliz, sino también como si uno pudiera gritar de libertad a ella. Además, está en la clave de D mayor, que es la misma clave que la Oda a la alegría de Beethoven. La canción comienza diciendo "Mirando mi libro de fotos... Ella se parece a María, la Reina de los Escoceses. Me parecía tan regia..." la forma romántica en la que lo expresa delata una fascinación estética y casi mística por Caroline, llegando a idolatrarla como una especie de reina. La alusión que realiza comparando a su amada con María I de Escocia no es casualidad, pero es probable que con esto se refiera a la cruel personalidad y al trágico final de esta reina de Escocia y no tanto a como se veía estéticamente.
Ilustración original para "Sad Song" en la que se ve un retrato de Caroline con una rosa.
En breve la frialdad de Jim se evidencia cuando se menciona "Voy a dejar de perder el tiempo. Alguien más le habría roto ambos brazos..." una admisión impactante e insensible de alguien cuyas acciones llevaron a su esposa al suicidio. De manera indiferente se desliga de la responsabilidad con un tono cruel, y da por hecho de que probablemente otro también la hubiese lastimado al no soportar la situación. Puede que también se refiera a la forma en la que Caroline se quitó la vida. A pesar de no sentir remordimiento por este final trágico de su amada, en el último verso deja notar un desengaño de su idealismo sobre Caroline y la vida que llevaban juntos:
"Mi castillo, mis hijos y mi casa
Pensé que era María, la Reina de Escocia
Lo intenté muy duro
Muestra lo equivocado que puedes estar"
Él
dice que lo intento muy duro para que todo funcionara, pero afirma que
al final estaba equivocado. Este desengaño lo lleva a sentirse mal
consigo mismo, aunque también profundamente indiferente, lo bastante
como para afirmar que ya no quiere perder su tiempo con esto. En este
punto, Jim ha sucumbido al nihilismo, diciendo que la inevitabilidad de
todo esto lo hace indiferente. El coro es similar, minimizando las cosas
a simplemente ser una canción triste, nada más. En pocas palabras, esta
es en efecto una canción triste cantada por un idiota lleno de
resentimiento.
"Staring at my picture book
Mirando mi álbum de fotos
She looks like Mary, Queen of Scots
Ella se parece a María, Reina de los Escoceses
She seemed very regal to me
Me parecía muy regia
Just goes to show how wrong you can be
Solo demuestra lo equivocado que puedes estar
I'm gonna stop wastin' my time
Voy a dejar de perder mi tiempo
Somebody else would have broken both of her arms...
Alguien más le habría roto ambos brazos..."
De esta forma se entiende por qué la canción se llama "Canción Triste" y porque suena alegre. Es triste por el hecho de como culmina la historia, pero la orquesta acompañada del coro que repite "Sad Song" resalta el delirio de Jim al expresar libertad y deja al oyente con la duda de si realmente se trata de una canción triste o alegre. Aquí Lou Reed acierta muy bien cuando canta por primera vez el pre-coro; "I'm gonna stop wastin' my time, Somebody else would have broken both of her arms" con un tono triste y resignado. Sin embargo, al final de la canción menciona el mismo pre-coro, pero esta vez haciendo especial énfasis en "Was-tin'- my-time!" con un tono alegre mientras el piano y la orquesta suenan con más fuerza para exaltarlo, como si de una expresión de libertad o afirmación de vida se tratase. Es un cierre cuanto menos ingenioso. La sensación que deja es alegre y triste por igual, pero también deja una sensación extraña, como sombría y con un toque de locura. Siempre sentí que esta canción tiene un aire a "Macbeth", una de las tragedias másdramáticas de William Shakespeare.
Palabras finales
Si has escuchado Berlín en menor o en mayor medida, entenderás por qué le costó tan caro a sus autores e incluso a la RCA Records, que se mostró indignada con el resultado final. De hecho, según el productor Bob Ezrin, Berlín también afectó profundamente a Lou Reed. «Lou no quiere hablar mucho del tema», comentó Ezrin sobre el álbum poco después de su lanzamiento. «Ni siquiera quería escucharlo. Cada vez que lo escucha, le afecta. Se le llenan los ojos de lágrimas». El propio Reed declaró: «Creo que he llegado tan lejos como quería por mi salud mental. Si hubiera profundizado más, habría desaparecido». A pesar de que en sus conciertos se tocaban algunas canciones del álbum, la decepción por su mal recibimiento fue enorme, al punto de tomar la copia original de Berlín y archivarla en un armario durante décadas, sin presentarlo en teatros cuál Ópera Rock como se tenía pensado.
Eventualmente y luego de varios otros tropezones, Lou Reed remontaría su carrera publicando otros álbumes exitosos como "Rock 'n'Roll Animal" de 1974, su primer álbum en directo que oscila entre Hard Rock y Heavy Metal gracias al talento de los guitarristas Steve Hunter y Dick Wagner. El aclamado "Coney Island Baby" de 1976, un álbum de Soft Rock donde se aprecia su versión más “amorosa”. Y mucho más adelante "New York" en 1989, una obra repleta de feroces críticas sociales y más poesía urbana. Él también se limpiaría del consumo de alcohol y drogas en el año 1980, al punto de hablar mal de las adicciones y formar parte de campañas para concientizar sobre ellas. No obstante, Berlín quedo para siempre como lo que es hasta el día de hoy; un clásico de culto controvertido y casi una leyenda urbana.
Lo que más puedo destacar de Berlín es sin dudas su sonido, y esto se debe sobre todo al talento creativo del productor Bob Ezrin que eligió muy bien a los músicos que participaron. Los arreglos instrumentales que le dan vida al álbum son geniales y es con diferencia lo más relevante, incluso por encima de la historia que nos cuenta. Es sorprendente la cantidad de instrumentos que se vieron involucrados en el proyecto, desde varios tipos de guitarras, hasta una trompeta tocada por Randy Brecker, y un saxofón a cargo de Michael Brecker. También tenemos un grupo de violines, flautas, y cantos femeninos que se escuchan en "Cariline Says I", "The Beed" y sobre todo en el estribillo de "Sad Song". Destaco de nuevo el papel fundamental del bajista Jack Bruce y también al baterista Aynsley Thomas Dunbar, que con gran talento y versatilidad se encargo de gran parte de la percusion que se escucha.
Por otro lado, es bien sabido que Lou Reed nunca destaco por su voz, pero en este álbum canta la gran mayoría de los versos de las canciones con un toque inglés muy poético, con vocales abiertas que le da a las canciones un toque extrañamente estilístico. Según él, no hubo ningún tipo de consumo de alcohol o drogas durante la grabación del álbum y los tonos de voz empleados fueron solo actuación por su parte, incluso cuando se lo escucha deprimido y/o sedado en piezas como "The Kids" y "The Bed". Y hablando de recursos, aprovecho para volver a destacar la gran presencia e importancia del piano, una pieza fundamental en esta obra. No sé si se debe a que es mi instrumento de cuerdas favorito, pero su presencia en este álbum me encanta. Los músicos que lo interpretan crearon distintas melodías para cada una de las canciones en donde suena, y se llega a sentir dramático, melancólico y romántico. La verdad es que la presencia del piano y los arreglos orquestales, para mí es de lo mejor que tiene Berlín.
Con el paso del tiempo las críticas hacia este álbum se fueron suavizando. Revistas como la Rolling Stones descartaron viejas reviews y los críticos fueron actualizando sus opiniones más duras. Sin embargo, y como es razonable, nunca dejo de ser uno de los álbumes más controvertidos, incluso hasta día de hoy. A pesar de todo, en el año 2007 el director Julian Schnabel junto a Lou Reed llevaron Berlín al cine en una especie de documental dramático en el que aprecia a la banda y una orquesta sinfónica junto a un coro juvenil interpretando el álbum en vivo. Se contó con actuaciones reales que fueron presentadas en diapositivas detrás del escenario. También incluyeron diferentes imágenes antiguas, todo bañado de una paleta de colores verde esmeralda que le dan a la tragedia un toque añejo y melancólico.
Y si bien es factible pensar que Berlin paso sin pena ni gloria por el radar de las influencias, esto no es tan así. El álbum fue una notable influencia para artistas y bandas de su época que se estaban consolidando, sobre todo futuras bandas de Post-Punk como Televisión, Siouxsie And The Banshees y también a bandas como Talking Heads y Sonic Youth. Tal vez no se pueda afirmar que sea adelantado a su época, pero tiene elementos que lo hacen llamativo y original cuanto menos, comenzando por la crudeza y la poesía oscura que narra. Y no hay que olvidar el sonido experimental. Por ejemplo, algunas personas consideran la canción "The Bed" como una especie de himno "proto gótico" debido a su lúgubre ambiente, y en especial por el enigmático coro femenino que se escucha al principio y sobre todo al final de la pieza. Ya había otros autores que se habían acercado a este género que tendría su origen y definición más adelante en los años 80, pero sin querer también lo hizo Berlin en 1973.
En definitiva, Berlín es un álbum interesante y bastante oscuro que puede intimidar mucho a la hora de ser escuchado. Ya desde el comienzo puede repeler con facilidad y ni hablar al final, donde sus canciones se vuelven muy deprimentes. Sin embargo, no siento que sea una obra hecha para molestar o generar morbo, ni mucho como una apología a la violencia y/o excesos. Y esto es sin ánimo de justificar a su autor principal. Uno puede estar en menor o en mayor medida de acuerdo, pero la decadente y triste historia que nos cuenta Berlín es algo que ha sucedido incontables veces en el pasado y que sigue ocurriendo. Es una muestra ficticia de que tocar fondo no siempre significa que vendrán mejores momentos en la vida. A veces todo termina en tragedia y/o en un daño irreversible como se aprecia en películas dramáticas como Requiem por un Sueño.
Ya sea porque nos hace mal o porque nos resulta indiferente, son muchas
las veces que preferimos ignorar la decadencia y la maldad a la que
puede sucumbir el ser humano. Con Berlín, de alguna forma Lou Reed nos recuerda que la vida está plagada de este
tipo de historias decadentes y trágicas. La esencia de la Tragedia
reside en el choque inevitable entre la libertad humana y un destino
inexorable, como se aprecia por ejemplo en las tragedias de Shakespeare ("Otelo", "Macbeth", "El Rey Lear"
entre otras). A veces son nuestras mismas acciones las que nos llevan a
suprimir esa libertad y a remplazarla por una alienación que lentamente
nos conduce a un destino fatal e irreversible. Sea cual sea. Y para
bien o para mal, este álbum conceptual es una buena representación de ello.